El Totonacapan

Totonacapan

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Origen del mundo

“Los totonacos asumen el origen del mundo en el mito del Quinto Sol, donde se relata que se juntaron 400 dioses y encendieron una hoguera; de los dos hermanos convocados uno se animó a arrojarse al fuego y de él nació Chichiní (Sol); el otro hermano que había titubeado se arrojó entonces a la hoguera, pero ésta ya se había apagado y sólo quedaban cenizas; también fue enviado al cielo, sería P’apa (Luna).  Ambos hermanos siempre pelean, los dos son hombres; P’apa o Manoel visita a las mujeres cada 28 días. El eclipse de sol o de luna es parte de esa lucha cosmológica, y se transforma también en un indicador étnico”. (Masferrer, 2004: 8-9).

El cuarto Sol
Este sol, cuarto agua era su nombre; fueron entonces todos los que perecieron y se
transformaron en peces: de todas partes oscureció el cielo, en un solo día perecieron.Cuando el año terminó el Dios convocó a sus mensajeros cuyos nombres son N'ata (padre del agua) y su mujer Nene (niñita, germen de mujer), y les dijo:
-No leman nada. Ustedes planten un gran ciprés y se meten dentro cuando llegue la
fiesta de la velación.
Todo el derredor el cielo se oscureció. Entonces entraron en el árbol; cerraron todos
los resquicios. El Dios dijo al hombre: -No comerás más que una mazorca de maíz, y tu mujer también sólo una mazorca.
Habían ya terminado su alimento cuando el tronco cayó sobre la arena. Hicieron una
abertura: el agua ya no burbujeaba y el tronco se secó rápidamente.
Tan pronto como hubieron salido, vieron los peces: hicieron fuego con leña y cocieron
en ellos los pescados.
Los Dioses Citlalinicue (la falda de las estrellas: la Vía Láctea) y Citlaltonac miraron
por todas partes y dijeron: -¡Oh Dios! ¿Quién es el que ha hecho fuego? ¿Quién ha llenado de humo el cielo? Sin tardanza y apenas se dieron cuenta de que descendió T'teitlakauen ("aquél del que somos esclavos"), Tezcatlipoca ("el espejo que humea"), también los reprendió diciendo: -¿Qué haces tú, oh nuestro padre del agua? ¿Qué haces? y también él les cortó el cuello y les volvió la cabeza hacia atrás. Así fue como ellos se convirtieron en perros. Mito del Cuarto Sol (Ichon, 1990: 56-57).

Los voladores

Dijeron que fue en Coxquihui o en Caxhuacan; otros que fue en Copala. En la feria anual del poblado había ceremonias, juegos y bailes. Al cuarto día de la fiesta, los danzantes que participarían como voladores efectuaron la danza ritual anterior al vuelo. Luego ascendieron al palo volador a ocupar sus lugares. El danzante central
comenzó a invocar a los cuatro puntos cardinales. De pronto, cuando se disponían a girar para descender, el grupo entero de danzantes con el equipo de la manzana, el cuadro y las sogas, se desprendieron del palo volador y ascendieron girando haciael cielo sin interrumpir la música ni la danza. Al poco tiempo cesaron de verse y escucharse.
El pueblo se reunió en torno al palo volador y decidieron derribarlo, pues los hombres que ascendieron difícilmente regresarían. Sin embargo, para asombro de todos, cuando transcurrieron otros cuatro días, en la lejanía volvió a escucharse la música de la flauta y el tambor. Los hombres y mujeres del pueblo comenzaron a distinguir el cuadro y la manzana y descubrieron que eran los mismos danzantes que regresaban girando al compás de la música. Pero el palo ya no se encontraba en su sitio y los voladores otra vez giraron hacia el cielo y no regresaron. Todos en el pueblo lamentaron no haber dejado el palo en su sitio, pues hubieran tenido la oportunidad de conocer por boca de los danzantes el mensaje de las mansiones celestes.
Los totonacos de ahora saben que algún día otros voladores se elevarán
girando hacia el sol para que después, a su regreso, el pueblo conozca el mensaje divino.
Tal vez la ciudad de El Tajín contiene parte de ese mensaje.
Tal vez parte de ese mensaje sigue en los frisos y en ciertos espacios destacados de El Tajín: los deljuego de pelota. (Montemayor, 2006). 



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